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Reglamento de Caza - IV) Realización de La Prueba
Indice del artículo
Reglamento de Caza
II) Tipo de Prueba
I) El Terreno
II) La Caza
III) El Juicio
III) Organización y División de La Prueba
IV) Realización de La Prueba
IV) Obediencia
V) La Calificación y Clasificación
Todas las páginas

 

IV) REALIZACIÓN DE LA PRUEBA:

I) TRABAJO EN CAMPO:

1.- Los jueces se esforzarán en dar a cada perro oportunidades de encontrar caza, de forma que se pueda emitir un juicio definitivo y minimizando lo posible el factor suerte.

2.- Cada perro realizará al menos un turno de 15 minutos.

3.- Se hará un disparo al menos en una de las muestras del perro, y el miedo característico a los disparos será eliminatorio.

NARIZ.

4.- La calidad de la nariz puede ser juzgada, sólo de una forma indirecta por la observación exacta de una multitud de señales. Un juez debe poseer amplio conocimiento y una gran experiencia para ser capaz de tener en consideración condiciones que pueden variar de un momento a otro, tales como la densidad de cobertura, fuerza y dirección del viento, emanaciones de la vegetación, etc. Los perros con buena nariz sobre todo impresionan en su estilo de trabajo por el uso de la nariz. Dichos perros trabajan con su nariz al viento, denotan las emanaciones dejadas por caza de pelo o pluma, mascan el aire cuando muestran, encuentran con facilidad, se aproximan a la caza al percibir la emanación desde distancias considerables y saben como indicar la segura presencia de ésta.

BUSQUEDA DE LA CAZA.

5.- La búsqueda debe ser fluida, amplia y sistemática, firme y persistente, de ninguna forma alocada, con falta de concentración, errática y dependiente del sentido de la vista.

6.- La utilización de la nariz y el deseo de encontrar la caza debe ser la principal impresión que produce el perro en su búsqueda. Cuanto mejor ajuste el perro su recorrido al tipo de terreno, al matorral, y al viento, y demuestre inteligencia al asumir donde puede estar la caza, mejor puntuación debe recibir. Es tan importante que el perro lacee y explore el terreno en que caza de forma correcta, que se aproxime a la maleza espesa correctamente y que vuelva en los lazos hacia el viento, como que mantenga una andadura acorde con su estándar.

MUESTRA Y BLOQUEO DE LA CAZA.

7.- Cuando el perro encuentra caza que no se mueve, debe, siguiendo su estándar de trabajo, concluir con su muestra, y permanecer en ella hasta que el conductor se aproxime y haga partir la caza. Una corta retención no es suficiente. Cuando ha de juzgarse la muestra es fundamental que sólo la muestra firme, sea considerada.

8.- Durante la muestra y el deslizamiento eventual y a la orden, debe mantener el perro contacto directo con la caza a través de su emanación, evidenciándolo por la tensión de su expresión y la dirección que señala. Los deslizamientos en zigzag no son admitidos salvo que el terreno no permita una aproximación directa a la caza y en ese caso serán efectuados de forma que evidencien un contacto directo.

9.- A la salida de la caza debe el perro permanecer inmóvil, sin estorbar al tirador, hecho que se valorará en el apartado de Obediencia en Contacto con la Caza.

10.- Si no tuviese el perro ocasión de caza de pluma, se tendrán en cuenta las posibles muestras sobre pelo.

11.- Si el perro, antes de la llegada del conductor, notase a través de las emanaciones, que la caza ha huido o se ha movido delante de él, debe demostrar que sabe como hallar y retener la caza, con una aproximación firme y silenciosa, nariz al viento, o con un lazo semicircular voluntario para abarcar el viento y bloquear la caza. Esta acción es distinta del deslizamiento a la orden. En una prueba de éste nivel una actuación de buena factura, del tipo que un buen ejemplar de su raza puede efectuar debe manifestarse con claridad.

II) TRABAJO EN AGUA.

1.- La prueba debe realizarse en una laguna, río o pantano, con una zona útil de trabajo de al menos 2.500 m2 de extensión, y contar con un buen trozo de carrizo o cañas, en el cual se obliga al perro a trabajar.

2.- Se utilizarán acuáticas salvajes de especies de caza autorizada, o aves de granja de color similar a las salvajes y capaces de volar. Las jaulas de las aves en reserva deben estar lo suficientemente lejos del agua para que tanto su olor como el ruido que produzcan no distraiga a los perros en su trabajo.

3.- Primero se hará trabajar sin caza al perro durante cinco minutos, se le hará registrar una zona de carrizos, cosa que puede hacer sólo desde el agua o también a veces desde tierra. Será tenida en cuenta la pasión que demuestre y el que realice un registro metódico.

4.- Después se le hará salir del agua y soltando un ave en los carrizos de forma que el perro no la vea. Inmediatamente después, se pone al perro en el rastro para comenzar la persecución del ave. El perro debe trabajar el rastro del ave tanto en tierra como en el agua, encontrarla y permanecer m continua persecución. A cada perro se le deben de dar al menos diez minutos de tiempo.

5.- El perro, que después de un corto período de tiempo de seguimiento o repetidamente rompa la persecución de un ave que está a su vista, y no la reemprenda después espontáneamente o por mandato de su conductor será eliminado.

6.- Si el ave sale a aguas abiertas y después de cinco minutos no vuelve a los carrizales, el Juez Principal ordenará que se le dispare, para terminar la persecución a la vista del perro, ya que no tiene objeto. Entonces se colocará una segunda ave en los carrizales.

7.- En la persecución del ave en los carrizales y en el rastro por donde el ave ha nadado, sólo el trabajo de nariz debe de puntuarse y no la persecución a la vista. El perro debe de demostrar que le gusta el agua, potencia y voluntad de perseverar.

8.- El latir de la pieza en la persecución del ave no aumentará la nota. El conductor puede dirigir y asistir al perro, pero cuanto más continuos y necesarios sean los mandatos y el animar al perro, menor será la nota que merezca.

9.- No es deseable que el conductor por voz o silbato, saque al perro de la persecución activa del ave.

10.- Si es posible se le debe matar a cada perro un ánade a la vista, a la orden del Juez Principal. El cobro se evaluará en el apartado de su nombre.

11.- Si al disparo el perro interrumpe el trabajo y retorna al conductor, debe volver al agua inmediatamente a la orden. Si no lo hiciese será eliminado.

III) COBRO.

A) GENERALIDADES

1.- Para la atribución de todas las notas de cobro, incluidas las de Cobro por Rastro, se valorará el estilo de la entrega, siendo mejor la ejecutada con el perro sentado y dejando sin resistencia la caza en la mano M conductor. Se tendrá muy en cuenta también en la valoración si hay que repetir las ordenes, tanto de ir a cobro como de entrega de la pieza, siendo lo ideal una sola orden de cobro y una de entrega.

B) COBRO NATURAL Y COBRO EN FRIO

1.- El cobro, natural ó m frío, será juzgado durante el trabajo en Campo y en Agua.

2.- La forma concreta de recuperación, estado de la pieza a la entrega, sujeción, transporte y estilo de la entrega, será tenida en cuenta en las notas.

EN CAMPO.

3.- Si durante el tiempo de trabajo en campo de su perro el conductor no tuviese ocasión de matar un faisán, perdiz, becada o becacina, se efectuará, con preferencia inmediatamente después de su recorrido, a un cobro en frío. Para ello, una pieza recién muerta, perdiz o faisán, debe ser lanzada en una cobertura apropiada. El perro tendrá que buscar y cobrar el ave.

4.- No se permitirá que el conductor vea donde se lanza, pero se le indicará la posición aproximada donde está. El perro será enviado al cobro a aproximadamente 40 metros de la caza. Se permite que el conductor dirija al perro discretamente, pero no que le siga.

5.- Solo se podrá atribuir la nota 4H si el perro ha realizado durante su recorrido, un cobro natural, de gran dificultad, bien sea de caza de pluma o de pelo.

EN AGUA.

6.- Si, durante su trabajo en agua, un perro no tuviese oportunidad de cobrar un ave muerta en su presencia, un ave recién sacrificada será lanzada a buena distancia hacia aguas abiertas. Se requiere que el perro la cobre, en ese caso se hará un disparo en la dirección de la acuática, obligatoriamente durante el tiempo en que el perro nade hacia ella. El cobro será evaluado en el apartado de su nombre.

7.- El Cobro a Ciegas en carrizales en agua profunda, tiene por objeto evaluar como el perro hace esta parte de su trabajo, su interés por encontrar y cobrar la pieza, y por encima de todo si lleva la pieza a su conductor.

8.- Para la prueba de Cobro a Ciegas en carrizos en agua profunda (donde el perro no hace píe), un ave recién sacrificada (puede valer una de un cobro anterior de persecución) será lanzada al menos diez metros al interior de un carrizal. Esto se hará sin que el perro pueda verlo ni oírlo, ni pueda de ninguna forma ser el ave vista por el perro desde la orilla.

9.- El perro debe encontrar este ave, cobrarla y entregarla al conductor. El conductor está autorizado a asistir al perro mediante voz, silbato o señales, y si es necesario con un disparo o tirando una piedra. En el caso de una de estas dos últimas eventualidades, el perro no podrá recibir una calificación mayor de bueno (=2) en este apartado.

10.- Un perro, que coja una pieza en el agua de forma extraña, por ejemplo por la cabeza, ala o pata, y ajuste su sujeción en tierra, puede ser solamente penalizado, si permitiese a la acuática mientras aún esta viva, escapar.

11.- En el cobro en agua se valorará también positivamente el que el perro no se sacuda el agua antes de entregar la pieza al conductor.

12.- Solo se podrá atribuir la nota 4H si el perro ha realizado un cobro natural de ánade de gran dificultad.

C) COBRO POR RASTRO DE CAZA DE PLUMA Y COBRO POR RASTRO DE CAZA DE PELO

1.- En cada caso uno de los jueces preparará el rastro. El de Pluma, debe tener unos 300 metros de longitud y el de pelo debe tener unos 400 m.

2.- Deben ser hechos a favor (en su misma dirección) de viento de forma que el perro no perciba emanaciones lejanas, y deben tener dos ángulos en su trazado, obtusos en el caso de pluma y no demasiado agudos en el de pelo. La distancia entre cada rastro individual no será nunca inferior a 100 metros.

3.- Al final del rastro se dejará en cada caso una pieza correspondiente al tipo de rastro a valorar y de la misma especie que la arrastrada, es decir, un ave (perdiz o faisán) o una pieza de pelo (conejo o liebre) tan recientemente muertas como sea posible, al descubierto, no entre maleza ni en una depresión del terreno o agujero. Una vez hecho esto, el juez se situará más lejos, donde no pueda ser visto por el perro, y soltará la pieza de la cuerda que le ha servido para arrastrarla, y la colocará en terreno descubierto, delante de él. El juez no puede impedir al perro que cobre esta pieza, si lo intentase.

4.- El perro no debe ver como se hace el rastro. El conductor puede exigir que el ave que se utiliza para hacer el rastro sea la que se coloca para que su perro cobre al final del mismo. Si quisiera hacer prevalecer este privilegio, debe informar al juez antes del comienzo de ésta fase de la prueba.

5.- Al conductor se le permite llevar al perro en traílla los primeros 50 metros del rastro, después debe soltar al perro y permanecer quieto él mismo. Si el perro volviese sin haber encontrado la pieza y no vuelve a tornar el rastro por sí mismo, se le permiten al conductor dos intentos más de volver al perro al rastro. Cada una de las acciones por parte del conductor para animar al perro a tomar el rastro será interpretada como un nuevo intento de volver el perro al mismo.

6.- Lo que se pretende es un hallazgo rápido, voluntarioso e independiente, una recuperación veloz, un cobro feliz por parte del perro, sin más interferencias por parte del conductor. El trabajo de hallazgo de la pieza no se calificará como trabajo de rastro, éste trabajo se utiliza para valorar la voluntad de encontrar y cobrar y el placer en hacerlo. Es simplemente una forma de juzgar como el perro hace su trabajo, si tiene deseo de encontrar, y si por encima de todo le lleva la caza cobrada a su conductor.

7.- Si un perro sufriese un estorbo o entorpecimiento extraordinario durante la parte de rastreo o cobro, el juez a su discreción, podrá ordenar un nuevo intento en una pista diferente del mismo tipo de caza. En este caso el intento frustrado anterior no influye en la nota.

8.- Cada uno de los dos rastros, el de pelo y el de pluma será valorado en el apartado correspondiente.